17 de set de 2015

Trabajo

El trabajo enajenado existe en la medida de la desvalorización del humano en contraposición a cresciente valorización de las cosas. El trabajo, en este punto, no solo produce las mercancias, pero también del obrero se hace una mercancia. Quanto más mercancia produce, menor es su valor.
En este contexto, el sujeto tiene el produto de su trabajo como objeto extraño a él. Pues el fin del trabajo es su objetivación. Esta objetivación ocurre como una perdida del objeto al sujeto, que se extraña de su propia produción, pus no participa del proceso por entero, apenas de una parte de él, devido a organización por competência.
Si el producto del trabajo es la objetivación de una potencia creativa (o fuerza de trabajo) del sujeto, el estrañamento que lo mismo tiene al fin de su objeto producido es la perdida de parte importante de si mismo y el desgaste de fuerza de trabajo en el proceso de produción es el desgaste de una energia fundamental a la propia vida.
Esto objeto producido que passa a ser estraño al trabajador que lo produce, pasa a tomar cuenta del mismo, pues el trabajador pone su vida en su producto. Ponendo su vida en un objeto que le es estraño, la vida del sujecto también se torna estraña.
En el proceso de trabajo, el trabajador adentra en una lógica de servidumbre, en que se torna servo de su objeto de produción. Eso es, él recibe trabajo a partir de lo objeto y pasa a existir como trabajador, después recibi médios de subsistências, pasando a existir como sujeto físico. Estos son médios necessarios para constituir un siervo.
La enajenación del trabajo no se constitui solo por lo produto final en relación a su productor, pero en el acto de la producción dentro de la actividad produtiva. El trabajador tiene su producto ajeno por parte de tener la producción entera ajena a si. El producto final es tan solo un resultado de la producción.
El trabajo, en su forma no ajena al sujeto, es una necessidade, puede ser visto como energia sublimada, fuerza direccionada a uma coación externa,etc. El sujeto en plenas condiciones de salud trabaja a partir de su movimiento creativo, de modo voluntario, siente que el producto y el proceso pertenence a su ser y que el propio esta en lo suyo. Pero en el trabajo ajenado, nada de eso ocurre, pues el sujeto tiene en el trabajo un medio para la satisfacción de sus necesidades basicas allá del trabajo. El trabajo, en este sentido, solo entristece el hombre y la mujer, empobrece su espírito.
Satisfazer necesidades básicas, tan solo, es reducir el hombre a sus funciones animales, pues comer y beber son funciones humanas pero la diferencia esta en la separación de las otras necesidades o actividades de la vida humana.
La relación homem/mujer – trabajo – naturaleza esta integrada de forma muy directa. El trabajo ajenado coloca el ombre ajeno a los objetos producidos y, de eso modo, también de la naturaleza que contiene la matéria prima de los objetos. El hombre es parte de la naturaleza externa a partir de que precisa nutrir-se de materias naturales para vivir. Por eso, la ajenación se da en los hambitos de lo objeto, ación de producir, naturelaleza (por las matérias e ambiente) e cada vez más a si propio.
La question es que si lo trabajo, produción, naturaleza, espiritu y el propio hombre/mujer son ajenos al sujeto, pertenencen a otro sujeto.

Referência:


Marx, K. Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. El trabajo enajenado. Recuperado de http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/manuscritos/

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