18 de set de 2015

Las identidades desafiliadas, Carlos A La Serna

La identidad desafiliada comporta el vinculo del trabajador com su experiencia laboral sin reconocimiento y acuerdo contractual. En la relación com el jefe o com el dueño del hogar donde el sujeto trabaja es informal, y lo trabajador no tiene ninguna garantia de derechos o o estabilidad. Esto ocurre porque si el servicio vá bién, el trabajador vá bién, si vá mal, lo mismo. Es lo que labura que tiene que garantizar sus propias condiciones.
Eso puede lograr al sujeto en un primer momiento un sentimiento de autonomia, como relatan muchos en el texto de Carlos A La Serna, identidades desafiliadas, pero lo más latente es lo sentimiento de desamparo y ausência de vinculo y reconocimiento coletivo. 
La afirmación de Daniel: “tengo que vivir de lo mio” muestra la individualización de la concepción de produción laboral. Lo trabajo es de él para él próprio. Así como la garantia de sus condiciones.
Las representaciones del mundo laboral en juego, en esta etapa neoliberal, son asfixiantes para lo empleado: lo miedo de ser despido, la humillación, la vigilância constante, la sospecha, etc. En este sentido, la identidad desafiliada puede lograr al individuo una supuesta libertad.
Para Diego, que trabaja en la calle, es la mejor opción en las condiciones existentes. Él cita el exemplo de los chicos que laburam en Mcdonalds, y falta de libertad para estar de acuerdo com su propio humor, pues son obligado a atiender con una sonrisa todo el tiempo, mismo que no puedam.
La identidad esta tan individualizada, en el contexto de trabajo en lo sistema neoliberal, que los sujetos desafiliados no vem objectivos con sistemas cooperativos o sindicais, allá de no querer afiliar-se a una empresa o jefe. Para ellos, es una burocracia a más, junto a cuotas a más.
Los talentos ligados a identidades desafiliadas son de aquellos sujetos que conquistan lo reconocimiento a partir de características individuales, como el exemplo de obtener la confianza de guardar la chave de personas que vivem en el hogar que trabajam de encargados o recibir la gente de auto con la ventanilla abierta, por serem simpáticos, confiables o competentes.
Otro punto que agrega a los trabajadores desafiliados son los encuentros que tienen en la calle. En este espacio, las personas controen sus valores, vínculos y compañeros. Por una falta de estabilidad del sistema, las personas se organizan entre si.
Los trabajadores que condicionan sus identidades a desafiliaciones en trabajos en la calle tienen dificuldades de volver a empresas que no les dêem cierta libertad de movimento, eso es un motivo por se llamarem de “trabajadores libres”.
Lo manejo de los tiempos se vuelven distintos. Los trabajadores que se consideran libres tienen la característica de su propia organización, pus librarse de la burocracia, de los contractos, también les da una organización distinta.
Las indentidades desafiliadas son cercadas de libertad pero también de incertitumbre. No se hace una organización, no tiene reglamientos. La produción no es determinada apenas por el sujeto, pues él aún es dependiente del sistema de mercado y de las exigências de sobrevivencia en el contexto neoliberal, pero puede definir gran parte de su produción diária.
Además, lo sujeto no tiene ninguna segurança (o derecho garantido) sin afiliación o en la calle. La libertad que viene por la decisión en la tomada de sus tiempos ocurre junto al desamparo que la falta de vinculo con el estado proporciona, dejando a los sujeto como ciudadanos sueltos en relación a sus derechos y la produción coletivo. Eso se reflete en las identidades, que también no perciben lo papel coletivo de sus produciones laborales.

Referencias:


De la Serna, C. (2010). La transformación del mundo del trabajo. Representaciones, prácticas e identidades. Buenos Aires: CLACSO

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